Cada vez más personas usan VPN para proteger su conexión a internet. La idea suena genial: navegas como si estuvieras en otro país, evitas rastreadores y tu información va cifrada. Pero hay una trampa que muchos no ven venir: las VPN gratuitas pueden salirte más caras de lo que piensas. Especialmente si eres autónomo o tienes una pyme.