Las herramientas como Zapier o Make (antes Integromat) son una maravilla para quienes buscamos automatizar tareas, ahorrar tiempo y conectar nuestras apps sin saber programar. Pero hay una pregunta que pocas veces nos hacemos: ¿quién está cuidando los datos mientras automatizas?
Hasta hace poco, los deepfakes parecían cosa de películas. Pero hoy, con la inteligencia artificial al alcance de cualquiera, los estafadores pueden clonar la voz de una persona y usarla para hacer llamadas falsas, pedir dinero o robar datos. Y sí, ya están atacando a freelancers, autónomos y pequeñas empresas.